¿Por qué tu equipo de aire acondicionado no enciende?

Publicado: 16 febrero 2026

Tiempo de lectura: 3 minutos

En este artículo te explicamos por qué un equipo de aire acondicionado puede no encender, qué situaciones lo provocan y qué puedes esperar en cada caso. No se trata de que lo soluciones tú mismo, sino de que sepas dónde puede estar el origen del problema, y cuándo conviene contactar con un técnico.

Pocas cosas generan más frustración que pulsar el mando del aire acondicionado… y que no pase nada. Ni un sonido, ni un pitido, ni una ráfaga de aire. Simplemente, el equipo no responde. 

¿Qué puede causar que un equipo no encienda?

Hay varias razones por las que un equipo de aire acondicionado pueda no responder al encenderlo. A veces se trata de algo puntual; otras, de una señal de que algo no funciona como debería. Aquí te explicamos las más frecuentes:

Posible motivo Qué significa
Falta de alimentación eléctrica Puede que haya habido un corte de luz, que se haya desactivado el interruptor automático o que una subida de tensión lo haya dejado bloqueado. A veces pasa después de tormentas.
Está en modo de protección Algunos equipos se “pausan” para protegerse si se cambia de frío a calor muy rápido o si detectan algo raro. No están rotos, solo están esperando.
No se comunican las unidades En equipos split o multisplit, si la unidad interior no se comunica bien con la exterior, el sistema puede quedar inactivo o sin respuesta.
El mando o el control no responde bien A veces el problema no está en el equipo, sino en que el mando no manda la señal correctamente, o el panel de control no enciende.
Tiene una avería interna Si no hace absolutamente nada (ni luces, ni ruidos, ni ventilador), puede que tenga algo dañado por dentro. En ese caso, debe revisarlo un técnico.

¿Qué hacer si tu equipo no enciende?

Parece obvio, pero lo primero es asegurarte de que hay corriente eléctrica. ¿Ha habido un corte reciente? ¿Otros aparatos en casa funcionan? ¿Saltó el diferencial?

Si todo lo demás va bien, prueba con esto:

  • Comprueba el mando a distancia. Muchas veces el problema está ahí. Cámbiale las pilas, asegúrate de que el display se ve correctamente y que estás apuntando hacia el receptor de la unidad interior.

Nota: No insistir pulsando repetidamente el mando o el botón.

  • Revisa el enchufe o interruptor. Algunos equipos están conectados a un enchufe específico o a un interruptor mural que podría estar apagado.
  • Verifica el disyuntor del cuadro eléctrico. Si el circuito del aire ha saltado, el equipo no recibirá corriente aunque todo lo demás sí funcione.
  • Comprobar si hay señales visuales o acústicas que indiquen actividad.

Puedes facilitar la atención indicando el modelo exacto, la fecha de instalación y, si aparece en pantalla, el código de error.

¿Cómo evitar que vuelva a pasar?

Hay algunas acciones sencillas que puedes incorporar a tu rutina para prevenir este tipo de fallos:

  • Haz un mantenimiento regular: limpieza de filtros, revisión del estado de la unidad exterior y chequeo de funcionamiento antes de cada temporada. 
  • Revisa que el equipo esté correctamente configurado si lo controlas desde apps como MELCloud, ya que los cambios de red WiFi o errores de conexión pueden afectar al encendido remoto.
  • Evita sobrecargar el circuito eléctrico con otros aparatos potentes en la misma línea.
  • Programa revisiones técnicas periódicas, sobre todo si el equipo tiene varios años o si lo usas intensivamente. 

¿Es algo grave?

En la mayoría de los casos, no. Muchos de estos problemas tienen solución rápida y no implican averías graves. Pero también es importante no manipular el equipo sin conocimientos técnicos, ya que podría agravarse la situación o invalidar la garantía.

En resumen

Que tu equipo de aire acondicionado no encienda no siempre es motivo de alarma. Muchas veces la solución está en un detalle menor: una desconexión puntual, pilas gastadas o un filtro muy sucio.

Pero si has probado todo lo básico y sigue sin responder, lo mejor es dejarlo en manos de un profesional. No es lo más emocionante del verano, pero una revisión a tiempo puede evitar males mayores y devolverte el confort que esperas.