¿Cuál es la humedad ideal para dormir bien?

Publicado: 28 enero 2026

Tiempo de lectura: 3 minutos

 Si alguna vez te has despertado con sensación de congestión, garganta seca o sudor excesivo, puede que el problema no sea la temperatura, sino el nivel de humedad.

Dormir bien no depende solo de tener un buen colchón o mantener la habitación a oscuras. La humedad ambiental juega un papel clave en la calidad del descanso, aunque muchas veces pasa desapercibida.

¿Por qué importa la humedad al dormir?

La humedad del aire influye directamente en cómo respiras, cómo regulas tu temperatura corporal y en el confort térmico general. Mientras dormimos, el cuerpo sigue interactuando con el ambiente: inspira y espira aire, transpira, regula su calor interno… Por eso, cuando el aire es demasiado seco o demasiado húmedo, el descanso se ve afectado.

Un ambiente seco puede provocar sequedad en las vías respiratorias, picor en la garganta, tos nocturna o incluso sangrados nasales en personas sensibles. Por el contrario, un exceso de humedad puede favorecer la aparición de moho, condensación, ácaros y una sensación constante de bochorno, que interfiere con el sueño profundo.

 

¿Cuál es la humedad ideal para dormir bien?

La humedad relativa recomendada para descansar se sitúa entre el 40 % y el 60 %. Este rango ayuda a mantener el equilibrio natural del cuerpo, favorece la función respiratoria y evita la proliferación de agentes irritantes en el ambiente.

  • Por debajo del 40 %, el aire se vuelve seco, lo que puede causar sequedad en la piel, molestias en ojos y garganta, e irritación de las mucosas.
  • Por encima del 60 %, aumenta el riesgo de moho, ácaros del polvo y condensación en paredes y ventanas, todo lo cual afecta negativamente al bienestar nocturno.

Este equilibrio es especialmente importante en habitaciones donde duermen personas con asma, rinitis alérgica, bebés o personas mayores.

 

Cómo saber cuál es la humedad en tu dormitorio

Algunas señales que pueden indicar un desequilibrio de humedad son:

  • Te levantas con la garganta seca o la nariz congestionada.
  • Aparecen manchas de humedad o moho en esquinas o ventanas.
  • Sientes calor pegajoso a pesar de que la temperatura no es alta.
  • Notas estáticas o descargas al tocar tejidos y objetos (cuando el aire está muy seco).

 

Soluciones para mantener una humedad adecuada al dormir

El primer paso es ventilar bien la habitación cada día. Abrir las ventanas unos minutos ayuda a renovar el aire y equilibrar la humedad, sobre todo en invierno, cuando la calefacción tiende a secar el ambiente.

Pero si buscas una solución más precisa, lo más eficaz es contar con equipos que regulen temperatura y humedad de forma automática, como los sistemas de Aire Acondicionado con Bomba de Calor de Mitsubishi Electric:

  • Modelos como el MSZ-LN Kirigamine Style incluyen tecnología Plasma Quad Plus, que purifica el aire de alérgenos, virus y partículas en suspensión, lo que también mejora la calidad del aire durante el sueño. Además, su funcionamiento silencioso y su capacidad de ajustar automáticamente el ambiente lo convierten en una opción ideal para dormitorios.
  • Otros modelos como la serie MSZ-AY/AP o el compacto MSZ-HR ofrecen un rendimiento estable y eficiente, junto con conectividad MELCloud para controlar el equipo desde el móvil, incluso mientras duermes.

 

Más confort, mejor descanso

Dormir en un ambiente con la humedad adecuada favorece una respiración libre, evita la sequedad de mucosas, reduce alergias y mejora la sensación térmica. Todo esto se traduce en un sueño más profundo, continuo y reparador.

Si por las noches te despiertas incómodo, con calor, sequedad o congestión, puede que no sea solo cuestión de ajustar la temperatura. La humedad relativa del dormitorio también cuenta, y con la tecnología adecuada puedes regularla sin esfuerzo.